La CITES acoge con beneplácito la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas para luchar contra el tráfico ilícito de fauna y flora silvestres

Ginebra, 18 de septiembre de 2019: En el septuagésimo tercer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron su cuarta resolución sobre la lucha contra el tráfico de fauna y flora silvestres.

Con 13 referencias a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), incluyendo la reciente 18a reunión en la Conferencia de las Partes de la CITES (17-28 agosto 2019, Ginebra), la Asamblea General de las Naciones Unidas también reconoce a la CITES como marco jurídico fundamental para regular el comercio internacional de especies de fauna y flora silvestres así como para combatir el tráfico ilícito de especies de fauna y flora silvestres.

La nueva resolución refuerza el enfoque en ámbitos clave de la lucha contra el tráfico ilícito de fauna y flora silvestres,instando a los Estados Miembros a que adopten medidas decisivas a nivel nacional para prevenir, combatir y erradicar el comercio ilícito de fauna y flora silvestres, por el lado de la oferta, el tránsito y la demanda. Estos esfuerzos incluyen el fortalecimiento de la legislación y los reglamentos necesarios para prevenir, investigar, perseguir y castigar adecuadamente ese comercio ilícito, así como mediante el fortalecimiento de las respuestas en materia de aplicación de la ley y justicia penal.

La Secretaria General de la CITES, Ivonne Higuero, expresó su satisfacción por la resolución y dijo: “la nueva resolución del Asamblea General de las Naciones Unidas refuerza el alto nivel de compromiso político para hacer frente a los devastadores efectos del comercio ilegal de especies silvestres. Los gobiernos del mundo reconocieron en la CoP18 de la CITES los retos que plantea este tráfico ilícito y adoptaron resoluciones y decisiones cruciales para abordarlo. Al adoptar también la Visión estratégica CITES para el periodo después de 2020, las Partes de la CITES han confirmado su visión colectiva de que la CITES debe estar a la cabeza en la promoción del cambio transformador de la conservación y gestión de la vida silvestre en la lucha contra el tráfico de fauna y flora silvestres.”

La Asamblea General expresó su profunda preocupación por la velocidad a la que se extinguen especies, como se señala en las conclusiones del Informe de Evaluación Mundial de la Plataforma Intergubernamental Científico Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), publicado a principios de año, y destacó la necesidad urgente de hacer frente al declive sin precedentes de la diversidad biológica en todo el mundo.

La Resolución pone de relieve la creciente magnitud de la caza furtiva y el comercio ilícito de fauna y flora silvestres y sus productos, y sus efectos económicos, sociales y ambientales adversos. Asimismo, expresa su seria preocupación por el volumen extraordinariamente perjudicial de la caza furtiva de rinocerontes, los alarmantes niveles de matanzas de elefantes en África y el aumento significativo del tráfico ilícito de pangolines, así como por el tráfico ilícito de otras especies silvestres protegidas.

La Asamblea General ha observado con preocupación el hecho de que, además de los mercados ilícitos que existen desde hace tiempo, hay otros nuevos que van surgiendo constantemente y empujan a otras especies a la categoría de especies en peligro de extinción, como ocurre con la anguila europea, entre otras.  

La resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoce y acoge con beneplácito nuevas iniciativas adoptadas en la CoP18 de la CITES CoP18, incluyendo resoluciones y decisiones como la Visión Estratégica 2021-2030 de la CITES. La resolución alienta también a los Estados Miembros a que adopten medidas apropiadas para hacer cumplir las disposiciones de la CITES, incluidas las medidas para sancionar el comercio o la posesión de tales especímenes, comercializados ilícitamente, o ambas cosas. Además, la resolución exhorta a los Estados Miembros a que integren, según proceda, la investigación de los delitos financieros relacionados con el tráfico de especies silvestres en las investigaciones de delitos contra la flora y la fauna silvestres y a que aumenten el uso de técnicas de investigación financiera y la colaboración entre los sectores público y privado para identificar a los delincuentes y sus redes.

La resolución continúa reconociendo la importante labor del Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC), iniciativa conjunta de la Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL), la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas, mediante, entre otras cosas, la prestación de asistencia técnica a los Estados Miembros.

La resolución decide volver a examinar la cuestión del tráfico de fauna y flora silvestres cada dos años, a saber, la próxima vez será en su septuagésimo quinto período de sesiones.

 

Véase también:

Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre