La CITES trabaja a toda marcha para garantizar el uso sostenible de los recursos marinos

Una ardua labor comienza tras la inclusión de más especies de tiburones en la CITES

Ginebra, 29 de agosto de 2019 - Las tres propuestas para incluir 18 nuevas especies de tiburones y rayas en el Apéndice II de la CITES han sido finalmente aprobadas oficialmente en la CoP18 de la CITES. Promovidas por un número sin precedentes de Partes, las propuestas recibieron un apoyo abrumador en la CoP18, con lo que se incorpora un nuevo conjunto de especies marinas de valor comercial y objeto de comercio internacional en los Apéndices de la CITES.

Sin embargo, tal como señalaron muchas delegaciones durante las deliberaciones, aunque las propuestas de inclusión hayan suscitado considerable atención y debates, una vez que la nueva especie se ha incluido en el régimen de reglamentación del comercio de la CITES es que comienza la ardua labor de asegurar la aplicación eficaz de la Convención.

La buena noticia es que, en los últimos años, las Partes en la CITES y otros interesados han invertido importantes recursos y esfuerzos en el apoyo a la aplicación de la normativa de la CITES para las especies marinas. Ello refleja la significativa ampliación de la función de larga data de la CITES de reglamentar y vigilar el comercio internacional de especies marinas.

Con estos esfuerzos en curso se busca que la CITES, el tratado mundial de reglamentación del comercio de vida silvestre, pueda obtener los mejores resultados posibles en términos de conservación cuando una especie es incluida en su régimen de control del comercio. Solo cuando nos detenemos en estas tareas –en comparación con el debate de las propuestas de inclusión– nos percatamos de lo profundo que se inserta la Convención en el reino marino.

Sobre la base de los cinco años de experiencia de dos proyectos consecutivos financiados por la UE, que apoyan a las Partes en la aplicación de las inclusiones de tiburones en la Convención, y el examen del proceso de aplicación por parte de los Comités de Fauna y Permanente, las enmiendas propuestas al mecanismo de regulación del comercio de tiburones en vigor inscriben enfoques ensayados y probados en la labor de la Convención en torno a los tiburones. Se ha otorgado gran prioridad a la cooperación con los órganos regionales de ordenación de la pesca, en caso de haberlos, y a prioridades a largo plazo como la mejora de la recopilación de datos para reforzar la gestión sostenible. El programa de trabajo a corto plazo procura responder a cuestiones críticas como las relacionadas con la gestión y la vigilancia de las existencias de productos de tiburón y derivados, y las inversiones para subsanar posibles carencias en la base de datos del comercio CITES.

En la CoP18, países como Maldivas, Mónaco, Sri Lanka y los Estados Unidos de América expusieron una hoja de ruta completa con enseñanzas extraídas y próximas medidas para asegurar que la inclusión de los caballitos de mar en el Apéndice II de la CITES arroje los mejores resultados posibles para su conservación.

El caracol pala es otra especie marina muy explotada por su valor comercial. Está incluida en el Apéndice II de la CITES desde 1992 y ha experimentado dos fases de Examen del Comercio Significativo a mediados de los noventa y entre 2003 y 2005. Se han logrado progresos importantes en la aplicación de la Convención para esta especie, y se ha establecido un Plan Regional de Manejo y Conservación de la Pesquería de Caracol Pala en estrecha colaboración con el Consejo de Ordenación Pesquera del Caribe.

El alto grado de colaboración entre una amplia gama de sectores e interesados para garantizar la aplicación efectiva también se puso de manifiesto en las deliberaciones a propósito del tema del programa relativo a las anguilas. Ello condujo a un conjunto completo de decisiones para seguir avanzando en la labor en torno a las anguilas en el marco de la Convención.

Con los compromisos para prestar apoyo ya pronunciados durante los debates, la Secretaría de la CITES está lista para colaborar con las Partes y otros interesados a fin de lograr que la CITES reporte los mejores resultados posibles en términos de conservación y uso sostenible.