Tráfico de vida silvestre: la operación mundial conjunta de aplicación de la ley de INTERPOL-OMA asesta un duro golpe al crimen organizado

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COMUNICADO DE PRENSA CONJUNTO

Tráfico de vida silvestre: la operación mundial conjunta de aplicación de la ley de
INTERPOL-OMA asesta un duro golpe al crimen organizado

Ginebra/Lyon, 10 de julio de 2019 – Una operación mundial conjunta de los servicios de aduanas y policía ha resultado en la confiscación de grandes cantidades de fauna y flora protegida en todos los continentes.

Del 4 al 30 de junio, INTERPOL y la Organización Mundial de Aduanas (OMA) coordinaron la Operación Thunderball, con las administraciones de policía y aduanas, dirigiendo operaciones conjuntas de aplicación de la ley contra delitos relacionados con la vida silvestre y la madera en 109países. 

La operación basada en datos de inteligencia identificó las rutas del tráfico y los centros neurálgicos del crimen con anticipación, permitiendo a los aduaneros, policía y oficiales medioambientales confiscar productos de especies silvestres protegidas, desde grandes felinos y primates vivos hasta madera, especies marinas y productos derivados como ropa, productos de belleza, productos alimenticios, medicinas tradicionales y artesanía.

Un equipo de aduaneros y oficiales de policía conjuntamente coordinaron las actividades mundiales de aplicación de la ley desde un Centro de coordinación de operaciones en el Complejo Mundial para la Innovación de INTERPOL en Singapur. 

Impacto ambiental a escala mundial

Los resultados iniciales han conducido a la identificación de unos 600 sospechosos, desencadenando una oleada de detenciones en todo el mundo. Se prevén nuevas detenciones y enjuiciamientos a medida que progresan las investigaciones mundiales.

Las confiscaciones mundiales comunicadas hasta la fecha incluyen:

  • 23 primates vivos;
  • 30 grandes felinos y grandes cantidades de partes de animales;
  • 440 piezas de colmillos de elefante y 545 kg de marfil;
  • Cinco cuernos de rinoceronte;
  • Más de 4.300 aves;
  • Cerca de 1.500 reptiles vivos y casi 10.000 tortugas y galápagos vivos;
  • Casi 7.700 partes de especies silvestres de todas las especies, inclusive más de 30 kg de carne de caza;
  • 2.550 metros cúbicos de madera (equivalente a 74 camiones cargados);
  • Más de 2.600 plantas;
  • Casi 10.000 artículos de especies marinas, como corales, caballitos de mar, delfines y tiburones.

La operación permitió confiscar en Nigeria media tonelada de partes de pangolín destinadas a Asia, y detener a tres sospechosos en Uruguay que intentaban pasar de contrabando más de 400 especies silvestres protegidas.

La operación puso de relieve la tendencia constante del comercio de especies silvestres en línea, con 21 detenciones en España y la confiscación en Italia de 1.850 aves resultantes de dos investigaciones en línea. 

“La delincuencia contra la vida silvestre no solo despoja nuestro medio ambiente de sus recursos, sino que tiene un efecto a través de fenómenos conexos como la violencia, el blanqueo de capitales y el fraude,” dijo el Secretario General de INTERPOL, Jürgen Stock.

“Las operaciones como Thunderball son acciones concretas dirigidas contra la delincuencia organizada transnacional que se beneficia de esas actividades ilícitas. Continuaremos desplegando esfuerzos con nuestros asociados para garantizar que los criminales que roban en nuestro medio ambiente sufren las  consecuencias,” añadió el jefe de INTERPOL.

La delincuencia contra la vida silvestre es rampante, global y en aumento, y está estrechamente vinculada con la delincuencia organizada

Cooperación policía-aduanas: un enfoque sostenible contra la delincuencia organizada contra la vida silvestre.

 “Como se desprende claramente de los resultados de la Operación  Thunderball, la estrecha cooperación a nivel internacional y nacional para combatir la delincuencia contra la vida silvestre no se debe nunca subestimar,” dijo el Secretario General de la OMA, Kunio Mikuriya.

INTERPOL y la OMA tienen una larga historia de cooperación, regularmente apoyando sus respectivas operaciones en el terreno. La Operación Thunderball marca una nueva dirección en su asociación, reuniéndolos como asociados operativos conjuntos en primera línea para garantizar que el tráfico de especies silvestres se aborda de forma exhaustiva, desde la detección a la detención, investigación y procesamiento.

 “Estas iniciativas se reproducirán para fomentar la sensibilización en el seno de la comunidad mundial de aplicación de la ley sobre la gravedad de la delincuencia contra la vida silvestre y para coordinar mejor los esfuerzos entre agencias, incluyendo la participación de grupos de la sociedad civil para detectar y disuadir las redes delictivas contra la vida silvestre,” añadió el Dr. Mikuriya.

Las ligeras disminuciones en las confiscaciones de ciertas especies son un signo de que los continuos esfuerzos de observancia están dando resultado, y que los niveles de cumplimiento están mejorando.

 “Por el bien de nuestras generaciones futuras y el mundo en el que vivimos, es esencial impedir que los delincuentes pongan en peligro los medios de subsistencia, la seguridad, las economías y la sustentabilidad de nuestro planeta al explotar ilegalmente la fauna y la flora silvestres,” dijo la Sra. Ivonne Higuero, Secretaria General de la CITES .

La CITES es la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres que vela por que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no amenaza su supervivencia.

“La Operación Thunderball  envía un mensaje claro: seguiremos trabajando estrechamente con nuestros asociados del Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre  (ICCWC) a fin de apoyar los esfuerzos para aplicar la CITES y hacer frente a la delincuencia contra la vida silvestre,  desplegando nuestra fuerza y experiencia colectiva para garantizar que no quede piedra por remover y que sobre los delincuentes contra la vida silvestre cae todo el peso de la ley,” añadió la Sra. Higuero.

A través de la Operación Thunderball, los oficiales de aduanas y policía, apoyados por las autoridades ambientales, las agencias de vida silvestre y silvicultura, las agencias fronterizas y las Autoridades Administrativas de la CITES, trabajaron conjuntamente para interceptar envíos que contenían flora y otras especies protegidas y reguladas por la CITES.

Coordinada conjuntamente por el Programa de Seguridad Medioambiental de INTERPOL y el Programa Medioambiental de la OMA, la Operación Thunderball es la tercera en la serie de “Thunder”, tras la Thunderbird en 2017 y Thunderstorm en 2018.

La Operación Thunderball está financiada por la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea como un entregable del ICCWC, de la Oficina de Asuntos Internacionales de Estupefacientes y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de Estados Unidos, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Gobierno del Reino Unido, Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales.

Acerca de la CITES

Con 183 Partes (182 países + la Unión Europea), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) sigue siendo uno de los instrumentos más potentes en el mundo para la conservación de la vida silvestre mediante la regulación del comercio. Miles de especies son comercializadas internacionalmente y utilizadas por las personas en su vida diaria para obtener alimentos, atención sanitaria, vivienda, recuerdos turísticos, productos cosméticos o accesorios de moda. La CITES regula el comercio internacional de más de 36.000 especies de plantas y animales, incluyendo sus productos y derivados, con el fin de garantizar su supervivencia en el medio silvestre y beneficiar los medios de subsistencia de la población local y el medio ambiente mundial. El sistema de permisos CITES tiene por objeto procurar que el comercio de especies incluidas en los Apéndices de la CITES sea sostenible, legal y trazable. La CITES se firmó en Washington D. C. el 3 de marzo de 1973 y entró en vigor el 1 de julio de 1975.