La CITES y los acuerdos comerciales: asociación para combatir los delitos contra la vida silvestre y alcanzar el desarrollo sostenible

El comercio mundial tanto legal como ilegal de especies de animales y plantas silvestres, incluidos peces y maderas, está en alza. El comercio legal y sostenible de determinadas especies, tales como la lana de la vicuña o la corteza del cerezo africano, pueden beneficiar a las personas y a la vida silvestre. El aumento actual del comercio ilegal de especies silvestres, que se calcula que asciende a decenas de miles de millones de dólares por año, está causando efectos económicos, sociales y ambientales devastadores. Pero no todos los costos del tráfico de especies silvestres pueden cuantificarse. Se está empujando a especies emblemáticas como los elefantes y los pangolines (menos conocidos, pero objeto de un intenso tráfico) hacia lo que los expertos advierten que puede ser la próxima gran extinción.

Esta semana, el Sr. John E. Scanlon, Secretario General de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), y el Sr. Michael Punke, Embajador de los EE.UU ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y Representante Comercial Adjunto de los EE.UU., se reunieron para deliberar acerca de cómo profundizar la coordinación y colaboración para abordar la creciente crisis del comercio de especies silvestres, así como para velar por el comercio legal y sostenible por medio de nuevas herramientas para promover la conservación y combatir el tráfico de especies de animales y plantas silvestres.

Al dar la bienvenida al Embajador Michael Punke y su delegación a las oficinas de la CITES, el Sr. John E. Scanlon, Secretario General de la CITES, declaró: “En este año decisivo para el desarrollo sostenible, estamos intensificando nuestra cooperación con los regímenes comerciales en dos esferas: combatir el comercio ilegal de especies silvestres y garantizar que el comercio sea legal, sostenible y trazable.“ ”Reconocemos que estos retos mundiales están entrelazados, y creemos que una relación sólida entre la CITES, la OMC y otros acuerdos comerciales, como el Acuerdo de Transacción Transpacífico (TPP), demuestran que estos dos regímenes jurídicos pueden funcionar de manera concertada para alcanzar los objetivos acordados internacionalmente”.

Desde 1975, la CITES, también denominada Convención de Washington, tiene la finalidad de velar por que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia. Hoy en día, los controles reglamentarios de la CITES cubren más de 35.000 especies de animales y plantas, desde tortugas marinas hasta maderas duras tropicales. Dado que el comercio de animales y plantas silvestres atraviesa las fronteras entre los países, la cooperación y la reglamentación internacionales resultan esenciales para salvaguardar a determinadas especies de la sobreexplotación. Además, dado que la CITES usa extensamente controles del comercio para cumplir sus objetivos de conservación, los regímenes comerciales y ambientales deben apoyarse mutuamente y trabajar con coherencia para alcanzar objetivos compartidos.

No resulta sorprendente que la CITES esté desde hace tiempo estrechamente vinculada con la OMC, que proporciona los reglamentos y estructuras del sistema de comercio mundial. De hecho, en 1997, la CITES fue uno de los primeros acuerdos ambientales multilaterales (AAM) en obtener el estado de observador permanente en el Comité de Comercio y Medio Ambiente de la OMC, preparando el terreno para intercambiar valiosa información y coordinar la asistencia técnica y el fortalecimiento de capacidades sobre asuntos comerciales y ambientales. Este año, en que se celebran el 20º aniversario de la OMC y el 40º aniversario de la CITES, ambos organismos han unido fuerzas para producir una publicación sobre la relación entre la CITES y la OMC que demuestra que esta relación ha evolucionado hasta ser un ejemplo líder de regímenes comerciales y ambientales que se apoyan mutuamente y trabajan en forma coherente para alcanzar objetivos compartidos. El nuevo Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC brinda aún más oportunidades para intensificar la cooperación entre los funcionarios de aduanas, vida silvestre y comercio y para apoyar los esfuerzos de la CITES para regular más adecuadamente el comercio legal de especies silvestres e interceptar el comercio ilegal.

En los acuerdos comerciales de los EE.UU., se ha hecho hincapié en la importancia de la aplicación efectiva de la CITES como base para la cooperación ambiental y, más recientemente, como una obligación exigible señalada en los acuerdos comerciales en sí mismos. Esto ha ayudado a catalizar la voluntad política y ha avanzar con las medidas necesarias en países de América Central y en Perú, por ejemplo, para fortalecer las leyes y reglamentos nacionales que rigen el comercio internacional de especies silvestres y maderas protegidas, aumentar las sanciones penales por el tráfico de especies incluidas en los Apéndices de la CITES e intensificar la cooperación entre los funcionarios de la CITES y las autoridades de observancia de la ley.

Las negociaciones del Acuerdo de Transacción Transpacífico (TPP) con 12 países de la región de Asia y el Pacífico, que concluyeron recientemente, establecieron una nueva norma más alta para combatir el tráfico de vida silvestre y velar por el comercio legal y sostenible, donde corresponda, e incluyen obligaciones exigibles que requieren que todos los socios del TPP cumplan sus obligaciones en virtud de la CITES, promuevan la conservación a largo plazo de las especies en peligro, protejan los hábitats naturales como los humedales y apliquen fuertes protecciones anticorrupción, dado que los sobornos y la corrupción constituyen a menudo la base de los sistemas de tráfico ilícito. El TTP también establece una nueva plataforma internacional para intensificar la cooperación regional y mundial entre las autoridades nacionales e internacionales, como la CITES.

La OMC, el TPP y otros acuerdos comerciales preparan un claro camino hacia una más intensa colaboración con la CITES, que resultará útil para mejorar la aplicación efectiva de la Convención a nivel nacional. Solo si continuamos forjando asociaciones más fuertes, que se apoyen mutuamente, podremos abordar uno de los problemas ambientales más acuciantes de nuestra época.

“En la reunión con el Sr. Scanlon, Secretario General de la CITES, se hizo hincapié en la importancia de aprovechar los acuerdos comerciales, como el TPP y el Acuerdo de Facilitación del Comercio de la OMC, para abrir mercados y, al mismo tiempo, reforzar las medidas para proteger las especies amenazadas y velar por que el comercio que ayudamos a fomentar sea legal y sostenible”, afirmó el Embajador Punke. “Espero con interés continuar y profundizar la cooperación con la CITES, tanto aquí en la OMC como en nuestros acuerdos comerciales bilaterales y regionales”.

Para obtener más información:

CITES and WTO report

TPP Environment Fact Sheet