40° aniversario de CITES en Chile

Discurso de John E. Scanlon, Secretario General de CITES con ocasión de la inauguración
de la exhibición “Protege la Biodiversidad: 40 años de CITES en Chile”

3 de Agosto, 2015

Distinguidos invitados

Señoras y Señores

Quisiera manifestar mis sinceros agradecimientos al Gobierno de Chile por haberme invitado a inaugurar esta exhibición que conmemora el 40° aniversario de la entrada en vigor  de CITES en Chile. Lamento no haber podido participar en persona de la ceremonia en el Congreso Nacional de Valparaíso.

Como deben saber, CITES fue el tercer acuerdo ambiental global en ser adoptado a inicios de la década de los 70´, siendo firmado en Washington D.C. el 3 de marzo de 1973. Por esta razón, ahora celebramos cada 3 de marzo el Día Mundial de la Vida Silvestre proclamado por las Naciones Unidas en 2013.

CITES fue, sin embargo, el primer acuerdo global ambiental en entrar en vigencia el 1° de julio de 1975, 6 meses antes que las Convenciones RAMSAR y de Patrimonio Mundial.

CITES es un acuerdo de carácter vinculante y cumplimiento obligatorio que es considerado como uno de los convenios ambientales internacionales más exitosos; La Carta Encíclica del Santo Padre Francisco “Cuidado por el Hogar Común” hace referencia a la importancia de los acuerdos internacionales de obligatoria observancia, haciendo un reconocimiento positivo a CITES (ver párrafo 168).

Desde 1975 el mundo ha sido testigo de una creciente prosperidad, de cambios en los patrones de consumo y producción, de un extenso aumento de los conocimientos científicos, de avances fenomenales en la tecnología y, sobre todo, de un crecimiento exponencial en el comercio mundial.

Si nos fijamos solamente en las cifras de la población mundial, ésta ha aumentado de 4 a 7 billones de personas – lo que significa 3 billones adicionales de potenciales consumidores de la vida silvestre y de sus productos.

Pese a estos cambios, CITES mantiene su relevancia hoy como el primer dia que entró en vigencia hace 40 años atrás. Es una Convención que respira, que está viva, que ha sabido evolucionar con el tiempo en respuesta a las cambiantes condiciones. 

Ha hecho tanto en tan variadas formas, incluyendo la incorporación de nuevas especies marinas, como los tiburones, y nuevas especies de árboles, como el alerce y la araucaria, bajo los controles de comercio de CITES, haciendo un mejor uso de las tecnologías emergentes y fortaleciendo esfuerzos para la aplicación de la Convención en forma cooperativa.    

Si miramos CITES y las especies de tiburones, - ninguna se encontraba listada bajo la Convención en 1975-, quizás ilustramos mejor este punto.

Como sabrán, CITES entró en vigor tan sólo días después del lanzamiento, en junio de 1975, de la exitosa película de Steven Spielberg “Tiburón”; película que refleja la mirada de Hollywood del gran tiburón blanco.

Se dice que la película Tiburón ha perpetuado estereotipos negativos y malentendidos públicos sobre el papel de los tiburones y su comportamiento. Estas percepciones, sin embargo, han ido cambiando, debido especialmente a la luz que ha ofrecido la ciencia sobre la captura  insostenible de algunas especies de tiburones, que podría conducir a su extinción.

Es en este contexto de cambio en las percepciones y disponibilidad de mejor ciencia, que CITES intervino en años recientes para listar ocho especies de tiburones sujetas a controles de comercio - incluyendo las especies listadas en 2013-, garantizando que todo el comercio internacional de estas especies fuera legal, sostenible y trazable.

La relevancia perdurable de CITES fue quizás expresada de forma poderosa a través de los resultados acordados en Río + 20 en 2012, oportunidad en que la Convención fue descrita como “un acuerdo internacional en la intersección entre el comercio, el medio ambiente y el desarrollo”-. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha reforzado la importancia de CITES con la adopción por primera vez de una Resolución sobre “la lucha contra el tráfico ilícito de fauna y flora silvestres”, el 30 de julio de este año.

Río + 20 ofrece una descripción adecuada de CITES, que destaca el hecho de que una cantidad significativa de vida silvestre y sus productos es legítimamente comercializada cada año bajo la Convención; dicho comercio legal y sostenible a menudo beneficia tanto a la vida silvestre como a las personas, como es el caso del comercio de la fibra de vicuña, la carne de la concha reina y la corteza del árbol de cerezo africano. Al respecto, es importante señalar que CITES acaba de registrar en su base de datos su transacción comercial número 15.000.000.

40th anniversary of entry into force of CITES in Chile celebrated

En los últimos años, sin embargo, hemos experimentando un aumento en el comercio ilegal de vida silvestre - tratándose de vida silvestre que se comercializa en contravención a CITES, especialmente en lo que afecta a los elefantes, rinocerontes, pangolines, pero también a las icónicas vicuñas y algunas especies de maderas preciosas. Este comercio ilegal es de naturaleza global, se manifiesta a escala industrial, implica bandas de crimen organizado internacional, y están teniendo devastadores impactos económicos, sociales y ambientales.

La importancia de CITES en la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre y en la facilitación del comercio legal y sostenible (cuando un país decide usar y comercializar especies que pueden ser objeto de comercio bajo CITES, ej. Especies de los apéndices II y III), es mayor de lo que era en el pasado.

Las razones para el permanente éxito y relevancia de CITES son muchos y variados, pero quizás son tres los que destacan:

  • En primer lugar, la calidad del texto original de la Convención, adoptado en 1973 y su evolución en el tiempo. Es centrado,  pragmático y establece un robusto régimen regulatorio internacional para tratar el comercio internacional de animales y plantas silvestres.   Este régimen ha sorteado la prueba del tiempo; tan sólo el mes pasado el Director General de la Organización Internacional de Comercio (WTO) y yo lanzamos una publicación conjunta CITES-WTO acerca de la relación ejemplar entre ambas organizaciones, demostrando como los regímenes normativos de comercio y medio ambiente mundial pueden apoyarse mutuamente y cooperar de manera exitosa para lograr objetivos comunes, destacando que jamás ha habido una disputa de la WTO desafiando alguna medida comercial establecida por CITES.
     
  • En segundo lugar, la robusta asociación que se ha forjado en la implementación de la Convención con un amplio rango de entidades que pertenecen o no al sistema de las Naciones Unidas, incluyendo organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. Este ha sido un enfoque fuerte en los últimos cinco años, en particular con la creación del Consorcio Internacional de Lucha contra Crímenes de Vida Silvestre (ICCWC), una iniciativa conjunta de la Secretaría CITES, la INTERPOL, la UNODC, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas – así como alianzas estratégicas con FAO para la implementación de los listados de tiburones y manta rayas, y la ITTO para la implementación de los listados de especies de árboles tropicales.
     
  • En tercer lugar, y lo más importante, es el profundo compromiso de las 181 Partes de CITES para aplicar la Convención mediante la designación de Autoridades Administrativas y Científicas, la adopción de legislación nacional y medidas de aplicación de la ley, así como a través de esfuerzos de colaboración transfronterizos. La legislación nacional es el pilar de la aplicación de CITES y la autoridades CITES nacionales son el motor de la Convención, asegurando su éxito.

Hoy nos detenemos a celebrar la visión y el compromiso de Chile desde 1975 hasta la fecha. CITES es un fantástico ejemplo de una exitosa cooperación internacional combinada con la acción nacional, que ha durado cuatro décadas.

Al reconocer los esfuerzos de las 181 Partes en la Convención para combinar la cooperación internacional con la acción nacional, es muy adecuado referirse en forma especial a Chile, pues ha cumplido un activo rol de liderazgo en la implementación y continuo desarrollo de CITES, desde que se unió a la Convención en 1975.

Chile ha estado a la vanguardia de los esfuerzos para apoyar la implementación de la CITES, en particular mediante:

  1. La organización de la duodécima reunión de la Conferencia de las Partes en Santiago de Chile en noviembre de 2002;
  2. Presidiendo el Comité Permanente de CITES entre 2003 y 2010, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores; y
  3. Contribuyendo  con una profunda experiencia técnica en los procesos de la CITES, en particular mediante los aportes de SAG, CONAF, SERNAPESCA.

Y podría seguir, pero mejor me detengo aquí.

Hay una obligación pendiente que entendemos Chile está cerca de cumplir, a saber, la adopción de una legislación nacional para aplicar plenamente todos los requisitos de CITES. Al respecto, esperamos poder anunciar buenas nuevas en la próxima reunión del Comité Permanente de la CITES en enero 2016.

Este breve repaso del apoyo brindado por Chile para la conservación de la vida silvestre del planeta y la aplicación de CITES sirve para ilustrar las razones del éxito de esta Convención. Nos gustaría expresar nuestro profundo agradecimiento a Chile por este apoyo de larga data y permanente para la CITES en este día de celebración especial.

Muchas Gracias.

 

ver también:

Exposición: Protege la Biodiversidad, 40 años de CITES en Chile

Protege la vida silvestre

40 años de CITES en Chile: Protege la Biodiversidad