Observaciones del Secretario General de la CITES sobre la destrucción de marfil de elefante confiscado en Beijing, China

John E. Scanlon, Secretario General de la CITES

29 de mayo de 2015

 

Ministro Zhao Shucong, Administración Forestal Estatal,

Ministro Yu Guangzhou, Dirección General de Aduanas,

Viceministro Chen Fengxue, Administración Forestal Estatal, 

Distinguidos invitados, señoras y señores,

Quisiera expresar mi sincero agradecimiento al Gobierno de China por invitarme a presenciar hoy la destrucción de 662 kg de marfil de elefante confiscado y lamento no poder estar en Beijing en persona.

Esta es la tercera destrucción pública de marfil de elefante confiscado en China desde enero de 2014, después de la trituración de 6,2 toneladas de marfil confiscado en Dongguan y la incineración de 28 toneladas en Hong Kong SAR.

En los últimos 24 meses también hemos visto como Bélgica, Chad, la República del Congo, Etiopía, Francia, Gabón, Kenya, Filipinas, los Emiratos Árabes Unidos y los Estados Unidos han destruido reservas de marfil de elefante proveniente del comercio ilegal que ha sido incautado o confiscado.

Hoy nos encontramos frente a un acontecimiento importante en la capital de China, Beijing, que sirve para aumentar la conciencia de las personas de los efectos del comercio ilegal de marfil de elefante y la constante determinación de China y la comunidad mundial para ponerle fin.

-----

A pesar de los considerables esfuerzos por combatir los delitos contra la vida silvestre, estos aún representan un problema importante a escala mundial. La caza furtiva de los elefantes africanos y el comercio ilegal de su marfil siguen siendo impulsados por delincuentes organizados transnacionales y, en algunos casos, por milicias rebeldes a escala industrial y es una de las formas más destructivas de delitos contra las especies silvestres.
 
No solo afectan de manera devastadora la especie del elefante africano sino también representan una amenaza para los pueblos y su subsistencia, las economías nacionales y, en algunos casos, la seguridad nacional y regional.
 
Esta práctica debe detenerse y la comunidad internacional está demostrando su intención cada vez mayor de poner fin a este comercio ilegal.
 

-----

Estimados invitados, la destrucción del marfil de elefante confiscado  el día de hoy en Beijing no pondrá fin en sí mismo al comercio ilegal de marfil de elefante.
 
Sin embargo, esta destrucción garantizará que nadie se beneficie de este contrabando y, junto con el decomiso del marfil y el enjuiciamiento y condena de los infractores, envía un mensaje inequívoco de que China no acepta ni tolera este comercio ilegal. 
 

-----

Destrucción de marfil incautad en Dongguan, China, enero de 2014

El aumento de los esfuerzos colectivos en marcha para combatir el comercio ilegal de especies silvestres – tanto a nivel internacional como a nivel nacional – es una prueba clara de que los Estados reconocen  cada vez más que el comercio ilegal de marfil de elefante es un delito grave que, hoy en día, lleva aparejado un mayor riesgo de detección, enjuiciamiento y condenas en un número creciente de países – con mayores sanciones impuestas, entre otras, multas, cárcel y la incautación de los bienes. 

Las leyes en China tienen una pena máxima de prisión perpetua para el comercio ilegal de especies silvestres y estamos presenciando un nivel cada vez mayor de enjuiciamientos y condenas. El evento de hoy ofrece una oportunidad muy pública para advertir a las personas que comercializan ilegalmente el marfil de elefante que hoy en día la edad y origen de su contrabando puede identificarse fácilmente mediante técnicas forenses modernas lo que permite que el procesamiento y las condenas sean más probables. 

Además, la disponibilidad de técnicas forenses modernas significa que independientemente de lo que ocurra en el futuro, el marfil de elefante comercializado ilegalmente no tendrá ningún valor comercial y muy probablemente, el retorno de la “inversión” sea la prisión, la imposición de multas elevadas y el decomiso de los bienes.

Nos complace enormemente que las medidas adoptadas por China para combatir este comercio ilegal altamente destructivo no solamente están diseñadas para fortalecer sus esfuerzos nacionales de observancia, sino también para mejorar la colaboración con los países del área de distribución de elefantes, así como con los países de tránsito y destino, para detener el comercio ilegal de marfil de elefante y otras especies silvestres.

-----

Estimados invitados, lo que se reconoció en la 16a reunión de la Conferencia de las Partes de la CITES en Bangkok en 2013 cobra aún más relevancia en la actualidad: para revertir las preocupantes tendencias en la caza furtiva del elefante y el contrabando de marfil es necesario un esfuerzo internacional colectivo y sostenido. 

El evento de hoy atraerá la atención mundial, regional y nacional y deberá servir para aumentar más la conciencia pública de los efectos devastadores del comercio ilegal de marfil de elefante y otras formas de tráfico de especies silvestres, y sobre la determinación colectiva de la comunidad mundial para ponerle fin.

Gracias.

 
-------------------------------------
Vea más fotos del evento.
-------------------------------------
 
Nota para los lectores:
 
La orientación proporcionada por las Resoluciones de la CITES es que el marfil de elefante comercializado de manera ilegal y confiscado debe restringirse a solamente cuatro usos, concretamente, ‘científico bona fide, educativo, de observancia o para fines de identificación’.  Cuando esto no sea posible, la Resolución brinda dos opciones, a saber, almacenar los especímenes en un depósito o destruirlos.
El Secretario General no aconseja ni desaconseja a los países (Estados Partes en la CITES) a que escojan una opción o la otra. Cada país deberá escoger por sí mismo la opción que quiera adoptar.
 
Sin embargo, cuando un país, como China, toma la decisión de destruir públicamente sus existencias de marfil de elefante decomisado, considero que esto ofrece una oportunidad única para dirigir la atención pública a la magnitud, naturaleza y efectos de los delitos graves que subyacen estas incautaciones y para tener un efecto disuasorio con respecto al comercio ilegal.
 
El reconocimiento de los delitos contra la vida silvestre como delito grave cobró mayor impulso gracias a la Declaración de Doha, recientemente adoptada en el Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal de 2015 (véase: ‘Llamamientos para que los delitos contra las especies silvestres y los delitos forestales se traten como delitos graves).
 

Para mayor información véase: