No. 360
Lausanne, 19 de setiembre de 1985
 

Notificación a las Partes

 
CONCERNIENTE:
 
LIECHTENSTEIN Y SUIZA
 

Aplicación de la Convención a los corales duros

 
La Autoridad Administrativa de Liechtenstein y de Suiza envió una carta a la Secretaría, fechada el 5 de setiembre de 1985, relativa a la política decidida por esas dos Partes en lo que respecta a la aplicación de la Convención a los diecisiete géneros de corales duros, incluidos en el Apéndice II en la reunión de Buenos Aires. A pedido del Office vétérinaire fédéral, la Secretaría envia a las Partes la traducción de dicha carta en español, realizada por la Secretaría.
 

Office vétérinaire fédéral
2097-Liebefeld, Bern
5 de setiembre de 1985
      Señor Secretario General de CITES
6, rue du Maupas
1000 Lausanne 9
   
Concerniente: Corales duros
   
Señor Secretario General,
   
1. El 20 de mayo de 1985, el Office vétérinaire fédéral escribió a la Secretaría con respecto a la inclusión en el Apéndice II de diecisiete géneros de "corales duros", decidida por la Conferencia de las Partes en su reunión de Buenos Aires, declarando que la expresión "corales duros" designa tanto a los animales metazoicos primarios como al "esqueleto coralino", tal como se denomina a la substancia secretada por esos animales. El Office estima que el esqueleto coralino excretado por las celulas ectodermales de los pólipos coralinos, al estar constituidos de materias inorgánicas comunes a un gran número de animales y al encontrarse al exterior de los pólipos coralinos, no se ajusta a la definición de "espécimen" que figura en el Artículo I de la Convención. Como la propuesta australiana, según su justificación, no tiene como objetivo principal el control de los pólipos sino el comercio de los esqueletos coralinos, nosotros nos preguntamos si la adopción de la propuesta por la Conferencia no fue ultra vires con respecto a la Convención.
   
2. La Secretaría respondió, por carta del 28 de mayo, que la propuesta australiana concernía a la inclusión de diecisiete géneros de animales y que no trataba de ninguna forma de establecer una diferencia entre la utilización de la expresión "corales duros" cuando se la aplica a animales vivos o cuando se la utiliza para referirse al "esqueleto coralino". Como dicho esqueleto es "parte" integrante de las colonias vivas de todos los géneros concernidos, la Secretaría estimaba que el esqueleto coralino podía considerarse como una parte, de acuerdo a la definición provista en el Artículo I de la Convención, mismo si es difícil atribuir cada elemento del esqueleto a un pólipo en particular. Luego, la Secretaría refutó algunos de los argumentos mencionados en la carta del Office y llegó a la conclusión de que:
   
  a) la propuesta australiana no era ultra vires; y
     
  b) los esqueletos coralinos de los diecisiete géneros concernidos están sometidos a las disposiciones de la Convención como partes y productos de las especies en cuestión.
   
3. Posteriormente, el Office vétérinaire fédéral presentó el problema a sus Autoridades Científicas. El 19 de junio de 1985, se reunieron en Zurich las autoridades científicas de Suiza y del Principado de Liechtenstein.
   
  Dichas autoridades llegaron a las conclusiones siguientes:
   
  a) que están de acuerdo con el punto de vista de la Secretaría mencionado en el ítem 2a), más arriba. Es evidente que los taxa propuestos por Australia para su inclusión en la Convención son animales y que esos animales, en principio, pueden ser comercializados.
     
    El hecho de que la propuesta australiana no contenía ninguna información sobre el comercio de pólipos coralinos no cambia en absoluto la aceptabilidad de la propuesta de acuerdo con la Convención, en especial si se considera el número de propuestas que fueron adoptadas por la Conferencia de las Partes en el pasado a pesar del hecho de que las justificaciones no contenían ninguna información substancial.
     
  b) No están de acuerdo con el punto de vista de la Secretaría indicado en el ítem 2b) más arriba. El hecho de que los esqueletos coralinos son secreciones producidas por el metabolismo de los pólipos coralinos conjuntamente con algas simbióticas, excluye qua definitione que se pueda considerar a esos esqueletos como partes de animales. El hecho de que los esqueletos son estructuras esenciales para la supervivencia de las colonias de pólipos no cambia en nada la situación. Existen otras estructuras que son también excretadas (por ejemplo las capas superiores de las islas de guano) o excretadas y construidas (por ejemplo los panales de abejas) por animales, estructuras que son esenciales a la supervivencia de las colonias de animales y que, sin embargo, no están cubiertas por la definición de "espécimen" que figura en el Artículo I de la Convención.
   
4. Además, esas autoridades hicieron hincapié en la necesidad de proteger a los arrecifes de coral, pero declararon que dicha protección debería realizarse in situ.
   
5. Esas autoridades desaprueban firmemente la manera en que fue elaborada la propuesta australiana y como fue tratada por la Conferencia. Declararon que los problemas que se presentan para la aplicación practica de la Convención fueron dejados de lado, que Australia no consulto con los otros países de origen y que, durante la reunión de las Partes, el tiempo acordado a la discusión en detalle de la propuesta no había sido suficiente. En el caso de que la Conferencia desee aplicar la inclusión de los diecisiete taxa a los esqueletos coralinos, no solamente debería haber examinado el aspecto jurídico del problema sino también discutir el problema de los corales fósiles.
   
  Dado que los esqueletos coralinos están casi totalmente constituidos de carbonato de calcio (aragonita fibrosa), se conservan durante millones de años después de la muerte de las colonias coralinas. Suiza aunque es un país muy pequeño y mediterráneo, está formado por arrecifes de coral. En esos arrecifes, se han podido identificar varias decenas de corales fósiles y, entre ellos, algunas especies de géneros que actualmente existen y que están incluidas en la propuesta australiana. Suiza jamás tuvo la intención de incluir esas especies de corales fósiles en los Apéndices de la Convención.
   
6. Dado que, según su punto de vista, la propuesta australiana per se no es ultra vires, pero que los esqueletos coralinos no pueden considerarse como parte de animales, de acuerdo con la Convención, esas autoridades recomendaron al Office vétérinaire fédéral de no formular una reserva con respecto a la inclusión de los diecisiete taxa, sino simplemente de no aplicar la Convención a los esqueletos coralinos y de informar, a través de la Secretaría, a las otras Partes sobre la decisión adoptada por Suiza y Liechtenstein.
   
Sin otro particular,...
 
Dr. Dollinger
   
Copia para información al:
Presidente, Comisión de especies amenazadas, Zurich
Director, Office Forestier de l'Etat de Liechtenstein, Vaduz