Intervención de apertura del Secretario General de la CITES
Sr. John E. Scanlon
en la actividad paralela conjunta celebrada en la CoP11 del CDB

Especies emblemáticas y conservación del ecosistema en su
conjunto: por qué importan las especies en particular

18 de octubre de 2012, Hyderabad (India)

Buenos días y bienvenidos a esta actividad paralela conjunta organizada por la Secretaría de la CITES con las secretarías del CDB, la CMS, el PNUMA y la UICN.

Hoy nos acompaña un excelente grupo de oradores y conferenciantes de cada una de las secretarías, que nos presentarán el tema desde su propia perspectiva.

Dr. Manmohan Singh, Primer Ministro de la India, en la apertura
de la serie de sesiones de alto nivel de esta semana.

El Dr. Manmohan Singh, Primer Ministro de la India, señaló lo siguiente en la apertura de la serie de sesiones de alto nivel de esta semana: “Por lo tanto, hemos puesto en marcha programas de recuperación de especies con respecto a 16 especies amenazadas identificadas, entre las que figuran el leopardo nival, el ciervo de Cachemira y el león. Estas iniciativas de preservación a nivel nacional deberían complementarse con una colaboración internacional mejorada para combatir la delincuencia contra la vida silvestre”.

En la Declaración ministerial de Nueva Delhi de ASEAN-India sobre biodiversidad, aprobada por los ministros responsables del medio ambiente de la India y los países de la ASEAN y sus representantes en la preparación de esta reunión, figuran dos afirmaciones que también querríamos destacar:

“Colaborar para lograr la conservación y la gestión de las especies emblemáticas que podrían contribuir a la conservación del ecosistema en su conjunto;

Colaborar para aumentar la capacidad de conservación, gestión (en particular la supervisión, la vigilancia y el control) y utilización sostenible de la biodiversidad costera y marina.”

La CITES regula el comercio internacional de cerca de 35.000 especies de plantas y animales, tanto terrestres como marinas, entre las que figuran especies emblemáticas, como los tigres, los elefantes, los osos polares, los grandes tiburones blancos, los rinocerontes y los grandes simios. Además, en nuestra próxima CoP, que se celebrará en marzo de 2013 en Bangkok, y que coincide con nuestro 40º aniversario, las Partes considerarán la inclusión de algunas especies de tiburones, de rayas y arbóreas significativas; se puede acceder a la información detallada en nuestro sitio web.

La CITES prohíbe el comercio internacional con fines comerciales de aproximadamente 900 especies, o el 3% de las especies incluidas en los Apéndices, que son especies que todavía están amenazadas o en extinción. Con respecto al resto de especies incluidas en los Apéndices, el comercio está regulado para asegurar que es lícito, sostenible y trazable. Además, al realizar los dictámenes científicos de extracción no perjudicial necesarios, antes de autorizar ningún tipo de comercio en el marco de la CITES, la autoridad científica tiene la obligación de evaluar la función de la especie que se comercializará en el ecosistema.

Todos reconocemos la importancia del enfoque por ecosistemas, y el propósito de esta actividad paralela no es proponer algo distinto, pero al mismo tiempo tenemos que reconocer que las personas comercian lícitamente, o explotan ilegalmente, especies concretas; y no deberíamos olvidarnos de qué es lo que provoca la amenaza de extinción de las especies particulares ni de la función de esas especies en el ecosistema, como se señala concretamente en el Artículo IV, párrafo 3, de nuestra Convención.

Las especies concretas pueden desempeñar un papel fundamental en el ecosistema, como los buitres aquí, en la India, donde su enorme disminución en los años noventa debido a la utilización de un medicamento veterinario dio lugar a un considerable aumento de los perros, las mordeduras de perros y los casos de rabia, con gravísimas consecuencias humanas, sociales y económicas.

En el curso de la labor de la CITES hemos visto especies objeto de una gran presión debido a la caza ilegal y el comercio ilícito conexo, y también debido a la explotación excesiva.

La mayor amenaza para la población de tigres salvajes que queda es la caza ilegal y el comercio conexo. En África, los rinocerontes se han recuperado notablemente en los últimos 20 años. Sin embargo, se observa en la actualidad un aumento acusado de la caza ilegal y el comercio ilícito, que ha dado lugar a que el número de casos de matanzas ilegales, solamente en Sudáfrica, ascendiera de 13 en 2007, a 448 en 2011 y a 455 en el período transcurrido del presente del año. Si esta tendencia continúa, podría llevar a esta especie emblemática a la extinción.

También se observa que la caza ilegal de elefantes africanos y el comercio ilícito de marfil han alcanzado su mayor nivel en bastante más de una década, y la especie está disminuyendo en toda su área de distribución debido a la caza ilegal y al comercio ilícito conexo.

Se pueden formular observaciones análogas con respecto a muchas otras especies incluidas en los Apéndices de la CITES, como los chanchos de monte, a los que se ha descrito como posibles “ingenieros del ecosistema”, o especies arbóreas, como la caoba de hoja grande, siendo ambas especies objeto de explotación excesiva.

Esta manipulación selectiva de los ecosistemas puede continuar en gran medida inadvertida, sin que las zonas protegidas sean oficialmente informadas mientras la vigilancia por satélite indica que los bosques siguen tal como estaban.

Y la explotación excesiva de especies concretas puede dar lugar a bosques vacíos; el primero que utilizó el concepto del síndrome del bosque vació fue Kent H. Redford, en 1992 (Redford K.H. (1992) The empty forest. Bioscience 42: 412-422), en relación con los bosques neotropicales. En la actualidad es un fenómeno extendido, y también se ha observado en el medio marino, donde se han capturado selectivamente del mar especies longevas de nivel trófico elevado, con consecuencias perjudiciales para las personas y su entorno (Pauly D, Christensen V, Dalsgaard J, Froese R and Torres F (1998) Fishing down marine food webs. Science, 279: 860-863).

Simplemente, tenemos que vigilar de cerca las especies concretas y ocuparnos de su ordenamiento, ya que si no lo hacemos corremos el riesgo de encontrarnos con ecosistemas que carecerán de especies de valor comercial, y se trata de especies que suelen desempeñar una función decisiva en el conjunto del ecosistema.

Además, el ordenamiento de las especies emblemáticas puede ser también la mejor manera de proteger su hábitat, como en el caso del tigre. Y referirse a las especies concretas, en vez de a la biodiversidad de los ecosistemas, a menudo permite conectar mejor con el público en general.

Asimismo, este enfoque está en plena coherencia con la CDB, que lo ha reconocido, y cito textualmente:

“En el enfoque por ecosistemas no se excluyen otros enfoques de gestión y de conservación, tales como las reservas de biosfera, las zonas protegidas y los programas de conservación de especies únicas, así como otros enfoques que se aplican en los marcos de las políticas nacionales y las leyes existentes, sino que, en su lugar, en él se podían integrar todos estos enfoques y otras metodologías para hacer frente a situaciones complejas.” (CDB, COP 5, Decisión V/6, Enfoques por ecosistemas).

Dada la gran cantidad de cuestiones a la que hacemos frente, y mientras nos ocupamos de la complejidad de problemas relacionados con los ecosistemas, no deberíamos en ningún momento perder de vista la oportunidad de conseguir victorias rápidas en el frente de las especies: victorias rápidas que pueden ser comprendidas fácilmente por el público en general y que benefician directamente a la especie concreta, a su ecosistema y a las comunidades locales.

Gracias.