Discurso inaugural de John E. Scanlon, Secretario General de la CITES
Seminario sobr delitos contra el tigre destinado a los jefes de policía y las aduanas
Bangkok, Tailandia, 14 de febrero de 2012
Director Ejecutivo del Servicio de Policía de INTERPOL
Líseres de las autoridades de aduanas y de la policía de los Estados del área de distribución del tigre
Representantes del país anfitrión
Colegas del Consorcio Internacional para combatir los Delitos contra la Vida Silvestre
Distinguidos participantes

- "Nuestros esfuerzos colectivos de observancia para combatir los
delitos contra el tigre no se deben limitar a decomisos; tienen que
culminar en procesamientos, condenas y fuertes sanciones para
detener el fujo de contrabando. Si conseguimos que se aplique todo
el sistema de observancia en lo que respecta al tigre, ayudaremos a
salvar a innu merables otras especies y sus ecosistemas", John E.
Scanlon, Secretario General de la CITES.
Es un honor asistir a la apertura de este Seminario, que reviste gran importancia para todos los interesados en la difícil situación del tigre, incluida toda la comunidad CITES.
Estamos sumamente agradecidos a la Comisión Europea y a Estados Unidos de América por su apoyo financiero y al Banco Mundial por su financiación adicional, que han permitido celebrar este Seminario, así como a nuestro país anfitrión, Tailandia, que también acogerá la 16ª reunión de la Conferencia de las Partes en la CITES en marzo de 2013.
También expresamos nuestro sincero agradecimiento a INTERPOL por haber tomado la iniciativa de organizar este acontecimiento.
Desde hace muchos años se realizan considerables esfuerzos para proteger al tigre en la naturaleza.
Los hombres y las mujeres que trabajan a diario para proteger a los tigres en sus hábitats llevan a cabo una extraordinaria labor en condiciones sumamente difíciles. Reconocemos y aplaudimos las actividades de esos funcionarios que prestan servicios en primera línea, por sus incansables esfuerzos para salvar al tigre. Sin embargo, pese a todos esos esfuerzos valerosos, las poblaciones de tigres siguen disminuyendo.
Las pruebas indican que gran parte de la caza furtiza y del comercio ilícito de tigres tienen trazas de crimen organizado y sofisticado. Y esto no es sólo así en el caso del tigre, sino también en el del comercio ilícito de especies silvestres en general, que algunos estiman ahora en 10.000 millones USD anuales.
La lucha para salvar al tigre va mucho más allá de su hábitat. El verdadero lugar donde se caza furtivamente el tigre puede ser el comienzo de una larga cadena de criminalidad, cadena que puede extenderse desde los bosques, pasando por aldeas rurales, hasta grandes ciudades, a través de fronteras provinciales y nacionales, por vía terrestre, aérea y puertos marítimos o puestos fronterizos, hasta que partes del cuerpo del tigre se suministran finalmente a mercados, comerciantes y consumidores clandestinos, muchas veces a miles de kilómetros de donde se ha matado al animal.
El personal que combate la caza furtiva puede hacer poco aisladamente para romper esos eslabones de la parte superior de la cadena. Pero las aduanas y la policía, sí, y por eso me complace tanto verles a todos ustedes hoy, y les pido a cada uno personalmente, y a sus organismos, su crítico apoyo.
Las excelentes iniciativas, como la Iniciativa Mundial del Tigre (IMT), apasionadamente impulsada por el Presidente Zoellick del Banco Mundial, junto con los Estados del área de distribución del tigre y numerosos asociados (entre ellos la CITES) y el Proyecto Predator, encabezado por INTERPOL, son sumamente importantes para para afrontar los desafíos que nos esperan. Y nos infunden esperanzas para el futuro.
Tambien les hablarán de esos asuntos otros que se han unido a nosotros en este Seminario y que están en mejor situación para abordar estas cuestiones. Por lo tanto, deseo centrarme en lo que podemos hacer a nivel internacional para apoyarles a ustedes en la observancia de la ley.
En vista de la naturaleza y la escala del riesgo que supone para la diversidad biológica el comercio ilícito de especies silvestres, ahora se reconoce la necesidad de que la comunidad encargada de la observancia de la ley dé una respuesta más organizada y sofisticada para abordar el problema.
Reconociendo esta apremiante necesidad, cinco organizaciones internacionales han aunado sus fuerzas a finales de 2010 para crear el Consorcio Internacional para combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC). El ICCWC existe para respaldar a esos oficiales que prestan servicio en primera línea en el cumplimiento de sus funciones esenciales y, al hacerlo, trabajan con redes regionales de observancia de la vida silvestre, como la Red de Observancia de la Vida Silvestre de la ASEAN y la Red de Observancia de la Vida Silvestre de SA.
El ICCWC trata de lograr que los perpetradores de graves delitos contra la vida silvestre tengran que afrontar una respuesta mucho más enérgica y coordinada, en lugar de la actual situación, en que el riesgo de descubrimiento y castigo es demasiado pequeño. Está integrado por la Secretaría de la CITES, INTERPOL, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), el Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas (OMA). La alianza la preside la Secretaría de la CITES.
Cada organización aporta su propia fuerza particular al Consorcio. La Convención (CITES) establece el marco legal convenido en el que puede abordarse el comercio ilícito de especies silvestres en el interior de los países y entre ellos, y la Secretaría de la CITES aporta más de tres decenios de experiencia apoyando a los 175 países que son Parte en la Convención en la regulación del comercio lícito de especies silvestres y en la lucha contra el comercio ilícito.
Me estimula el nivel de compromiso para afrontar los delitos contra la vida silvestre de que ha dado prueba cada organización participante, incluido el firme compromiso personal de cada jefe ejecutivo: el Secretario General Noble, el Director Ejecutivo Fedotov, el Presidente Zoellick y el Secretario General Mikuriya. Y este nivel de compromiso se refleja en el personal de cada organización que nos acompaña hoy.
El Consorcio, puesto en marcha con ocasión de la Cumbre Mundial sobre el Tigre en San Petersburgo, se encuentra aún en sus primeras fases. Pero tiene ambiciosos planes, algunos de los cuales beneficiarán directamente a la conservación del tigre.
Por ejemplo, este Seminario se convoca con los auspicious del ICCWC. Y el año pasado, en Shanghai (China), el Consorcio, encabezado por la OMA, organizó un Taller sobre entregas vigiladas para funcionarios de aduanas, de policía y fiscales de casi 20 países de Asia y África. El taller creó capacidad para que los participantes utilicen esta efectiva técnica de observancia contra quienes intervienen en el contrabando transnacional de especies silvestres.
Los organismos del ICCWC disponen de materiales de creación de capacidad, de canales para intercambiar comunicaciones e información, y de otros medios de apoyo que pueden proporcionarles a ustedes, y que se les describirán hoy en sus deliberaciones.
El ICCWC trabaja también para elevar el perfil y el conocimiento de los delitos contra la vida silvestre entre politicos, diplomáticos, responsables de políticas y decisores, así como los miembros de la judicatura, de manera que puedan comprender mejor por qué esta esfera merece gran prioridad para quienes aplican la ley, y por qué deben dedicar más recursos humanos y financieros a ella.
Por ejemplo, la amenaza que plantean los delitos contra la vida silvestre fue señalada a la atención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el Director Ejecutivo de la ONUDD, Yury Fedotov, cuando informó sobre los nuevos desafíos a la paz y la seguridad internacionales en noviembre del pasado año.
Los recursos financieros para afrontar los delitos contra la vida silvestre son inadecuados. El ICCWC está trabajando con la comunidad de donantes, así como con gobiernos, organismos e instituciones que disponen del dinero y los conocimieto técnicos necesarios para ayudarles a ustedes, y proporcionar los medios logísticos que tanto necesitan muchos de ustedes.
El Banco Mundial ha desplegado gran actividad en la movilización de considerables recursos para la conservación del tigre. Ya planteé la cuestión de proporcionar fondos adicionales para abordar los delitos contra la vida silvestre en mi presentación al Consejo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el mayor fondo del mundo para el medio ambiente, el pasado mes de noviembre.
Hoy nos ocupamos de la difícil situación de los tigres en el mundo, pero no se trata sólo de los tigres. Hoy se trata de luchar contra un grave delito.
Grupos y redes del crimen organizado están amasando considerables cantidades de dinero en el mundo con la obtención y el comercio ilícitos de algunos animales y plantas. Y, al hacerlo, explotan a la población de comunidades rurales en algunos de los países más pobres, sobornan a funcionarios y matan y hieren a los encargados de aplicar la ley. Y blanquean ssus ganancias mal habidas. Hay que acabar con esto.
Y puede hacerse. El año pasado, tan sólo en Asia, se han interceptado prácticamente toneladas de marfil de elefante, cuando se estaba sacando de contrabando de África. Se están aplicando excelentes medidas de observancia y, mediante el Certificado de Felicitación del Secretario General de la CITES, hemos reconocido recientemente una labor ejemplar en la Federación de Rusia, Tailandia y Viet Nam.
Pero hemos de intensificar nuestros esfuerzos, trabajando juntos para una mayor comunicación, coordinación y colaboración. Esos esfuerzos no se deben limitar a decomisos; tienen que culminar en procesamientos, condenas y fuertes sanciones para detener el flujo de contrabando. Por eso es tan esencial la labor del ICCWC, pues los asociados actúan colectivamente en todo el sistema.
Quienes intervienen en el comercio ilícito de especies silvestres pueden ser llevados a los tribunales, como lo hemos presenciado recientemente en Sudáfrica, donde personas que trataban de sacar de contrabando del país cuernos de rinoceronte han sido condenadas a penas de prisión de larga duración, enviando así un fuerte mensaje a quienes se ven tentados a intervenir en el comercio ilícito de species silvestres. Esas condenas reflejan los esfuerzos combinados de los funcionarios encargados de la observancia, los fiscales y el poder judicial. Todo el sistema colaboró para llevar a esos delincuentes a los tribunales.
La Secretaría de la CITES está convencida de que si todos nos unimos con decisión podemos hacer importantes advances contra esos grupos de delincuentes organizados. Y si conseguimos que se aplique firmemente la ley en lo que respecta al tigre, ayudaremos a salvar a innumerables otras especies y sus hábitats.
La CITES concede la máxima prioridad al trabajo con las aduanas y la policía en el combate de los delitos contra la vida silvestre, y nuestro nuevo Jefe de Apoyo a la Observancia procede del Servicio de Policía de Sudáfrica, donde ha prestado servicio durante más de 20 años, en el ámbito de la vigilancia y la lucha de los delitos contra la vida Silvestre, incluida la labor con INTERPOL.
Y la Oficial de Apoyo a la Observancia de la CITES, que ha trabajado en el Servicio de Policía de Suecia varios años, procede de la Oficina del Primer Ministro de Suecia. Tiene gran experiencia en la cooperación para la observancia y la información criminal en el ámbito de los delitos contra el medio ambiente transnacionales.
El Equipo de Observancia de la CITES dispone de gran experiencia operativa. Es plenamente consciente de las numerosas demandas que se hacen a diario a las autoridades de aduanas y de la policía y los múltiples desafíos que afrontamos. Es para mí un placer que nos acompañen ambos hoy.
Estamos agradecidos a cuantos han ayudado a organizar este acontecimiento, y en particular a nuestos colegas de INTERPOL y al país anfitrión.
Pero especialmente les estamos agradecidos a ustedes, los líderes de las autoridades de aduanas y de la policía de todos los Estados del área de distribución, por sacar tiempo de sus apretadas agendas para acudir. Confío en que saldrán de este seminario convencidos, como lo estamos nosotros, de que ustedes y su personal tienen una labor fundamental que desempeñar a la vanguardia de la protección de la vida silvestre.
Dicho simplemente: no podemos tener éxito sin ustedes.
Sin su ayuda no podemos detener el saqueo de los recursos naturales de sus naciones ni abordar frontalmente los delitos que privan a poblaciones locales de sus medios de subsistencia y a generaciones futuras de su patrimonio cultural y natural.
Muchas gracias
