A solicitud de los países de exportación, la CITES amplía los controles sobre las maderas preciosas

 

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COMUNICADO DE PRENSA

A solicitud de los países de exportación, la CITES amplía los controles sobre las maderas preciosas

Nueva reglamentación comercial para las mariposas y el famoso "coco de mar"

Ginebra, 14 de octubre de 2010 – Los Gobiernos de Bolivia, de la Federación de Rusia y de las Seychelles han solicitado a la Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) que incluya siete nuevas especies en el Apéndice III de la CITES, inclusive especies de madera de gran valor.

La inclusión de tres especies de cedro, del pino de Corea y del "coco de mar" y de tres especies de mariposas en el Apéndice III de la CITES significa que a partir de ahora todos los envíos transfronterizos estarán sujetos a la emisión de un documento en el que se certifique el origen de los productos amparados por la inclusión.

Bolivia solicitó la inclusión de tres especies de cedro (Cedrela fissilis, Cedrela lilloi y Cedrela odorata) en los Apéndices de la CITES. Cedrela odorata, conocida en el comercio como ”cedro americano” o “cedro español” es la más importante comercialmente y la más ampliamente distribuida de las tres especies. La madera aromática del cedro es muy apreciada para las cajas de puros, pero las tres especies se utilizan ampliamente en la construcción, fabricación de muebles, utensilios del hogar, instrumentos musicales, chapas de madera y madera contrachapada. En el futuro, todo el comercio internacional de trozas, madera aserrada y láminas de chapa de madera de estas tres especies deberá ir acompañado de documentación CITES, confirmando el país de origen. Colombia, Guatemala y Perú habían solicitado controles similares en el pasado para sus propias poblaciones de una especie de cedro (Cedrela odorata), pero esta medida se aplicará ahora a la especie en toda su área de distribución, que abarca gran parte de América Central y del Sur.

Los cedros de América Central y del Sur, otrora especies comunes, se han talado selectivamente durante al menos 250 años por su madera, muy estimada localmente por su resistencia a la podredumbre y a los insectos e internacionalmente por su madera preciosa. Asimismo, el cedro es objeto de deforestación masiva.

La Federación de Rusia ha solicitado la ayuda de las Partes en la CITES para controlar el comercio del pino de Corea (Pinus koraiensis), una especie procedente de Asia oriental y Japón que se utiliza en la industria maderera. Además de la amenaza que representa para el propio pino el comercio ilegal de su madera, la rápida deforestación de la masa forestal de esta especie socava los esfuerzos para conservar los últimos tigres de Amur o tigres siberianos que quedan en el extremo oriente ruso. Así, pues, esta nueva medida puede aportar múltiples beneficios.

En relación con la entrada en vigor de estas medidas, el Secretario General de la CITES, John Scanlon, ha declarado que: “las decisiones adoptadas voluntariamente por los Gobiernos de Bolivia y de la Federación de Rusia, en vigor a partir de hoy, ponen de relieve que los Estados del área de distribución reconocen cada día más la importancia de los controles de la CITES para garantizar la legalidad y la trazabilidad del comercio internacional de las maderas preciosas”.

Al mismo tiempo, las Seychelles han solicitado la inclusión del coco de mar (Lodoicea maldivica) en el Apéndice III, debido a la inquietud sobre el aumento del nivel del comercio ilegal de la copra (la pulpa carnosa dentro del enorme coco), que se comercializa como afrodisíaco, como alimento y para preparar infusiones tónicas.

Bolivia, por su parte, ha solicitado ayuda a la CITES para proteger tres especies de mariposas muy apreciadas por los coleccionistas, en particular una de ellas, Agrias amydon boliviensis, cuyos especímenes llegan a alcanzar los 4.000 dólares de EE.UU el ejemplar en Internet.

Antecedentes sobre el comercio de madera

Se reconoce generalizadamente que la tala y la transformación de la tierra ejercen intensa presión sobre los bosques tropicales. La FAO estima que entre 1980 y 1990 el mundo perdió más del 0,8 % de sus bosques tropicales cada año. De 1990 a 2000, la pérdida anual de la cubierta forestal en muchos países tropicales siguió siendo considerable, alcanzando en muchos casos más del 1 % cada año.

Hace relativamente poco tiempo que la CITES ampara las especies maderables. Sin embargo, dado que los taladores baten las zonas de bosques restantes y talan selectivamente las maderas preciosas, ha ido aumentado la inquietud sobre la necesidad de disponer de controles más adecuados y cada día se percibe con mayor claridad que la CITES ha de desempeñar una valiosa función. Los Estados miembros en la CITES ya han acordado incluir en el Apéndice II la caoba de América Latina, el ramin de Asia sudoriental y la afrormosia africana.

En el Apéndice III se incluyen todas las especies que una Parte en la CITES declara como sujeta a reglamentación dentro de su jurisdicción, a fin de evitar o limitar su explotación, y que necesita la cooperación de otras Partes para controlar su comercio. La inclusión en el Apéndice III se realiza previa solicitud del Estado de origen y no requiere una decisión de la Conferencia de las Partes.

Nota a los periodistas: Para mayor información, sírvase contactar con Juan Carlos Vásquez: +4179-552 27 32 (celular), o juan.vasquez@cites.org

 

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