Conferencia de la CITES sobre el comercio de especies silvestres a fin de considerar la introducción de nuevas reglas para peces y madera de gran valor


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COMUNICADO DE PRENSA

Conferencia de la CITES sobre el comercio de especies silvestres a fin de considerar la introducción de nuevas reglas para peces y madera de gran valor

El programa de Bangkok comprende también el elefante africano, el rorcual menor
y el águila cabeciblanca, además de tortugas, rinocerontes y plantas medicinales

7 de septiembre de 2004, Bangkok/Ginebra – Los representantes de los 166 países miembros de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) se reunirán en Bangkok del 2 al 14 de octubre, para actualizar las normas comerciales que rigen algunas de las especies silvestres más carismáticas, explotadas y valiosas económicamente del mundo.

La conferencia tomará decisiones sobre unas 50 propuestas para mejorar la conservación y el uso sostenible del elefante africano, el rorcual menor, el gran tiburón blanco, la madera de ramin, el tejo chino y otras plantas medicinales, la cacatúa de cresta amarilla y el loro corona lila, cinco tortugas asiáticas, los rinocerontes blancos, los cocodrilos del Nilo y americanos, el dátil de mar y muchas otras especies.

"Las conferencias de la CITES son importantes acontecimientos del medio ambiente, porque adoptan decisiones de obligada aplicación y medidas prácticas para conservar la naturaleza silvestre y la diversidad biológica de la Tierra", dijo el Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer, que administra la Secretaría de la CITES.

"Fomentando la gestión de la vida silvestre basada en la ciencia como valioso recurso natural, la CITES apoya también los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas de reducir a la mitad el número de personas que viven en la pobreza extrema y el hambre para mediados de 2015", agregó.

Conocida desde hace mucho como el foro en que se adoptan decisiones fundamentales sobre cuestiones tan importantes como el comercio de marfil y la caza de la ballena, en la CITES se centran cada vez más los esfuerzos para proteger las especies de peces y maderables que se comercian en el mundo entero en mercados de productos rentables.

"Para invertir la actual destrucción masiva de los océanos y bosques mundiales, los gobiernos habrán de hacer uso de todas las políticas e instrumentos de que disponen. Cada vez se reconoce más que las actividades de la CITES para regular el comercio mediante un sistema de permisos y cupos es eficaz y puede hacer una importante contribución", dijo el Secretario General de la CITES, Willem Wijnstekers.

Las propuestas más significativas desde el punto de vista comercial de este año comprenden recomendaciones para incorporar al napoleón, un gran pez de arrecife de los océanos Índico y Pacífico, y al gran tiburón blanco, quizá mejor conocido como la estrella de la película "Tiburón", a una lista convenida internacionalmente de especies para las que se requieren permisos comerciales. En 2002 se dio un gran paso en la utilización de las normas comerciales de la CITES para proteger valiosas especies de peces al agregarse a esa lista el tiburón ballena el pez más grande del mundo y el tiburón peregrino.

Recientemente se han introducido también normas similares de la CITES para abordar el comercio mundial insostenible de productos madereros y arbóreos. Para todos los envíos de caoba de América Latina se necesitan permisos de exportación de la CITES desde noviembre de 2003. Ahora Indonesia propone controles más estrictos del comercio de ramin, una de las maderas de exportación que genera mayores ingresos de Asia sudoriental, y árboles de madera de agar, que contienen el valioso aceite de "agar" utilizado para producir incienso, perfumes y medicinas.

Otro grupo de especies amenazadas por los mercados comerciales tradicionales y nuevos son las plantas medicinales, entre ellas la hoodia de África meridional, el tejo chino de Asia y el cistanche desertícola; en las propuestas presentadas se solicita reforzar las medidas para la conservación de los tres grupos de especies. En varias propuestas se trata también de conservar las tortugas y galápagos asiáticos que son objeto de explotación excesiva para los mercados de alimentos tradicionales y el comercio internacional de animales de compañía.

En otras propuestas se trata de aliviar las normas sobre el comercio de algunos de los grandes, bellos y exóticos animales que se han convertido en iconos del movimiento de conservación desde los decenios de 1960 y 1970. El rorcual menor y el elefante africano se incorporan de nuevo al programa de la CITES, así como rinocerontes, águilas cabeciblancas y cocodrilos. Los autores de las propuestas aducen que determinadas poblaciones de estas especies se han recuperado suficientemente para permitir algún comercio controlado estrictamente.

 

Nota para los periodistas: Cada una de las propuestas se describe con mayor detalle a partir de la página 6. Para más información, contáctese a Juan-Carlos Vásquez en +41-22-917-8156 (oficina) o juan.vasquez@unep.ch, o a Michael Williams en +41-79-409-1528 (móvil), +41-22-917-8242 (oficina), o michael.williams@unep.ch. Véase también www.cites.org.