Los gobiernos proponen nuevas normas comerciales CITES para docenas de especies de vida silvestre


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COMUNICADO DE PRENSA

La CITES autoriza cupos de caviar para 2003 al constatar el inicio de la
recuperación de los stocks del esturión del mar Caspio

Ginebra, 5 de septiembre de 2003 – La Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) ha aprobado cupos de captura y exportación para el esturión del mar Caspio en 2003.

“Tras un decenio en el que hemos asistido a una drástica disminución de los stocks de esturión debido a la sobreexplotación, los gobiernos de la región del mar Caspio se han comprometido decididamente a aplicar la reglamentación de la CITES. Como resultado de sus esfuerzos conjuntos para supervisar y ordenar los stocks de peces y luchar contra la caza furtiva, están empezando realmente a cambiar la tendencia” dijo el Secretario General Adjunto de la CITES, Jim Armstrong.

Asimismo, dijo que “La comunidad internacional ha desempeñado una importante función a través de la CITES para motivar a los cinco países interesados y apoyarlos para explotar este valioso recurso comercial de manera sostenible”.

Los cupos de exportación de caviar aprobados para 2003 ascienden a un total de 146.210 kg, en comparación con los 140.237 kg en 2002 y 153.620 kg en 2001.

Los cupos aprobados para la captura de esturión y la exportación de caviar se basan en la información presentada por los Estados del mar Caspio y en las conclusiones de las misiones realizadas por la Secretaría a la región para verificar los resultados de los reconocimientos.

Al preparar los nuevos cupos, los Estados del Caspio prestaron particular atención a la especie beluga, que produce el caviar más valioso. Al parecer los stocks de beluga se están recuperando; un mayor número de peces está desovando y una proporción más elevada de peces capturados se destinan a la producción en criaderos en vez de a la producción comercial de caviar.

No obstante, la Secretaría está satisfecha con los cupos ligeramente más bajos de captura de esturión y exportación de caviar asignados para esta especie en 2003, lo que debería conceder más tiempo a los stocks de beluga para que se recuperen (el beluga necesita en 11 y 17 años para madurar). Al sacrificar algunos ingresos inmediatos, los gobiernos de la región han demostrado su compromiso para lograr que la pesca de beluga sea sostenible a largo plazo.

La CITES puso coto al comercio de caviar de Azerbaiyán, Federación de Rusia, Kazajstán y Turkmenistán en junio de 2001, en el marco del llamado Acuerdo de París. Se concedió a los cuatro Estados hasta finales de ese año para que realizasen un reconocimiento científico de los stocks y comenzasen a preparar un plan de ordenación común. Pese a que el quinto Estado del mar Caspio, Irán, no quedó sujeto a esta prohibición del caviar, cabe destacar que también se unió a los esfuerzos regionales. La Secretaría CITES publicó la propuesta de los cinco Estados para el cupo del mar Caspio de 2002 en marzo de ese año.

Dado que muchos lugares de desove naturales se han destruido, más del 90% del esturión beluga del mar Caspio inicia su vida en criaderos artificiales. Durante los dos últimos años, los Estados del Caspio han efectuado considerables inversiones para ampliar y reforzar esos criaderos. Asimismo, están cambiando sus métodos para mejorar el índice de supervivencia de los jaramugos, por ejemplo, liberándolos únicamente cuando han alcanzado cinco gramos de peso, en vez de los tres gramos precedentes.

Hasta 1991, dos países – Irán y la URSS – controlaban prácticamente el mercado de caviar, efectuando enormes inversiones para mantener los stocks de peces. Esto hacía que fuese más fácil rastrear el origen de cualquier envío de caviar. Con la desaparición de la URSS, el sistema se desmoronó y se ha asistido a la aparición de numerosos empresarios interesados en el “oro negro” para reemplazar a la compañías estatales.

En esa época, el 95 por ciento del caviar mundial procedía del mar Caspio, aunque actualmente el porcentaje es de alrededor el 90 por ciento. Los niveles oficiales de captura disminuyeron de un punto álgido de unas 30.000 toneladas a finales del decenio de 1970 a menos de una décima parte a finales del decenio de 1990. La reducción del curso de los ríos, la destrucción de los lugares de desove, la corrupción, la caza furtiva, el crimen organizado y el comercio ilícito contribuyeron a esta disminución.

Como resultado, a finales del decenio de 1990 se estimó que la captura ilegal en las cuatro ex repúblicas soviéticas era 10 ó 12 veces superior a la captura legal. Se ha estimado que el comercio legal de caviar representa unos 100 millones de dólares de EE.UU. anuales, haciendo que sea, sin duda, uno de los recursos de vida silvestre más valiosos del mundo.

Reconociendo la imperiosa necesidad de adoptar medidas, en 1997 la CITES decidió incluir todas las especies de esturión que aún no figuraban en sus Apéndices en el Apéndice II, a partir del 1 de abril de 1998. Como resultado, todas las exportaciones de caviar y otros productos de esturión deben cumplir con las estrictas disposiciones de la CITES, incluso la utilización de permisos y requisitos específicos en materia de etiquetado. A fin de lograr los permisos necesarios para la exportación, debe demostrarse que el comercio no es perjudicial para la supervivencia a largo plazo de la especie.

De conformidad con el Acuerdo de París, los Estados del mar Caspio se comprometieron a reforzar sus esfuerzos contra la caza furtiva y, en caso necesario, cambiar su legislación nacional a fin de mejorar su capacidad para controlar los mercados nacionales y aplicar las disposiciones de la CITES.

La Secretaría CITES está administrada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Nota a los periodistas: Para mayor información, sírvanse contactar con Juan-Carlos Vásquez (+41-22-8156) o juan.vasquez@unep.ch o Michael Williams (+41-79-409-1528 (celular), +41-22-917-8242 (oficina), o michael.williams@unep.ch. Véase también el sitio web www.cites.org.