Declaración del Sr. Achim Steiner, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en la Decimoquinta reunión de la Conferencia de las Partes en la CITES

Doha, 13 de marzo de 2010

Excelentísimos señores, distinguidos delegados, señoras y señores,
 
Mucho me complace estar hoy en Doha para dirigirme a esta reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
 
Quiero agradecer al Gobierno de Qatar y a su pueblo la generosidad de que ha dado muestra al acoger esta reunión, así como toda su ardua labor para prepararla.
 
La CITES es uno de los pilares en los que la comunidad internacional ha basado una respuesta a los problemas de la conservación, y sobre todo de la ordenación sostenible de la diversidad biológica del planeta.
 
Junto con otros tratados, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención sobre Especies Migratorias y sus acuerdos conexos, como el Tratado de RAMSAR sobre los humedales, la CITES es hoy en día aún más relevante de lo que era cuando se estableció en 1973.
 
Más relevante porque, en este Año Internacional de la Biodiversidad proclamado por las Naciones Unidas, sabemos que los desafíos que dieron lugar a la elaboración de los tratados relacionados con aspectos biológicos aún persisten y son cada vez más acuciantes.
 
2010 fue el año en que el mundo dijo que se invertiría la tasa de pérdida de diversidad biológica, algo que no ha sucedido.
 
El reto que esta reunión y los próximos años afrontan es el de renovar nuestros esfuerzos colectivos y dar un nuevo impulso al trabajo y la relevancia de la CITES para llevarla a un nivel más alto y aún más efectivo.
 
Gobernanza y Sinergias
 
Esto se logrará parcialmente en el marco de una respuesta más amplia al reto de la Gobernanza Ambiental Internacional en su conjunto.
 
Hace sólo dos semanas, el PNUMA celebró en Bali su reunión mundial de ministros de medio ambiente, el Foro Ambiental Ministerial a nivel Mundial/ Consejo de Administración.
 
La gobernanza y la transición a una Economía Verde fueron algunas de las cuestiones básicas tratadas.
 
Justo antes de la reunión, las partes adoptaron algunas medidas limitadas pero significativas —tal vez incluso rompedoras— con el fin de agilizar y fortalecer la respuesta multilateral al desafío que plantean los productos químicos y los desechos peligrosos.
 
A lo largo de los próximos dos años, los Convenios de Basilea, Rótterdam y Estocolmo trabajarán en colaboración cada vez más estrecha, por vez primera bajo una dirección conjunta.
 
En 2012 se determinará si esta nueva relación, incluidos los nuevos arreglos administrativos y la medida en que los convenios combinan mejor su actuación sobre el terreno con objeto de mejorar la salud humana y ambiental, ha tenido éxito.
 
En la Declaración de Nusa Dua, donde tuvo lugar la primera reunión mundial de ministros de medio ambiente celebrada en el último decenio, también se afirmó lo siguiente: “Reconocemos la importancia que reviste el fortalecimiento de las sinergias entre los convenios relacionados con la diversidad biológica, sin perjuicio de sus objetivos específicos, y alentamos a las conferencias de las partes en los acuerdos ambientales multilaterales a que estudien la posibilidad de fortalecer sus esfuerzos en este sentido, habida cuenta de las experiencias pertinentes”.
 
Hay, por tanto, una clara voluntad y un interés en aprovechar las oportunidades para que también los convenios relacionados con aspectos biológicos establezcan aún mayores sinergias.
 
Un resultado positivo podría alcanzarse en 2010 en Nagoya (Japón), en la reunión del Convenio sobre la Diversidad Biológica que se celebrará más avanzado este año.
 
Los gobiernos están negociando actualmente un posible acuerdo, en el marco del CDB, sobre un régimen internacional relativo al acceso a los recursos genéticos y la distribución de sus beneficios.
 
Si esto realmente se consigue, muchas de las lecciones y medidas prácticas relacionadas con el comercio que ya forman parte de la CITES podrán contribuir a evitar la duplicación y a que vuelva a inventarse la rueda a nivel internacional y nacional.
 
Pensamos en la iniciativa Aduanas Verdes y en su papel en la aplicación de los acuerdos multilaterales.
 
Pensamos también en sistemas de documentación electrónica, como los permisos emitidos por medios electrónicos para seguir la pista del comercio transfronterizo de especies y productos incluidos en Apéndices de la CITES.
 
En lo que respecta a las cuestiones administrativas, el PNUMA está persuadido de que las nuevas disposiciones en materia de delegación de autoridad podrán ayudar a reducir parte de los trámites burocráticos que han sido causa de cierta inquietud, cuando no de fricción, entre la sede del PNUMA y los acuerdos ambientales multilaterales.
 
Tras los debates que tuvieron lugar en la 58ª reunión del Comité Permanente de la CITES en julio de 2009, el PNUMA elaboró un proyecto de Delegación de Autoridad entre el Secretario General de la CITES y el Director Ejecutivo del PNUMA.
 
El objetivo de la Delegación de Autoridad es garantizar la prestación de servicios de secretaría de alta calidad a la CITES y aclarar la autoridad, responsabilidad y obligación de rendir cuentas de su Secretario General.
 
Acompaña a la Delegación de Autoridad un Marco de Responsabilidad basado en los criterios para la evaluación de la ejecución establecidos por las Naciones Unidas.
 
Los componentes principales de esa Delegación de Autoridad son:
 
Gestionar la aplicación del programa de trabajo aprobado por la Conferencia de las Partes.
 
Gestionar la ejecución del presupuesto aprobado por la Conferencia de las Partes y todos los demás presupuestos de la CITES, incluidos los financiados con cargo a los recursos del fondo fiduciario y la asignación a la CITES de la cuenta especial del PNUMA para gastos de apoyo al programa.
 
Gestionar los recursos humanos asignados a la CITES.
 
El proyecto de Delegación de Autoridad fue enviado al Presidente del Comité Permanente de la CITES el 15 de febrero de 2010 para recabar sus aportaciones antes de su finalización por el PNUMA.
 
Distinguidos invitados, señores y señoras,
 
La CITES—Un asociado natural en las iniciativas de Economía Verde y los Aspectos Económicos de los Ecosistemas y la Biodiversidad 
Parte de la respuesta del PNUMA a la degradación ambiental y la pérdida de diversidad biológica se ha orientado a estructurar y publicitar mejor los argumentos de carácter económico.
 
No porque el dólar y los centavos sean lo único que importa, sino porque el capital natural es demasiado invisible en los procesos de adopción de decisiones económicas nacionales e internacionales; estamos luchando por el cambio con una mano atada a la espalda.
 
Hay dos iniciativas que guardan relación con este programa y con el mandato de la CITES.
 
La iniciativa de Economía Verde, incluidos los Aspectos Económicos de los Ecosistemas y la Biodiversidad, actualmente a cargo del PNUMA.
 
El objetivo es catalizar una transición hacia una economía caracterizada por bajas emisiones de carbono, eficiente en la utilización de los recursos y generadora de empleo, aportando las pruebas de que esa transición es la única opción sostenible en un planeta de seis mil millones de personas, que llegarán a ser más de nueve mil millones en 2050.
 
Este trabajo está ganando fuerza entre los gobiernos, la comunidad empresarial y entidades de nivel básico de todo el mundo.
 
Cerca de 30 países piden ahora servicios de asesoramiento sobre la economía verde, encaminados a lograr una transición a la medida de las necesidades de cada país, incluida una energía más limpia para una mejor ordenación de los ecosistemas y la diversidad biológica.
 
La CITES, con sus más de tres decenios de experiencia en materia de comercio sostenible, puede contribuir mucho tanto a la base de conocimientos como a las respuestas prácticas sobre el terreno.
 
Tendría mucho interés en estudiar con el Secretario General de la CITES sinergias entre la Economía Verde y los trabajos en el marco del tratado y los Aspectos Económicos de los Ecosistemas y la Biodiversidad, en particular a nivel nacional.
 
En un mundo donde reina la escasez, incluida la de los escasos recursos financieros, estamos obligados ante los contribuyentes y las partes a aprovechar al máximo los efectos de nuestra actuación colectiva, tanto dentro del PNUMA como fuera mediante acuerdos vinculados y no vinculados con el PNUMA.
 
Aunque la CITES es claramente un tratado operacional, sus decisiones se basan firmemente en conocimientos científicos, y sus acciones son también reflejo de convenios en los que se establecen políticas, como el CDB.
 
Así pues, el fortalecimiento de esa interfaz entre política y ciencia será clave para todo nuestro trabajo.
 
En Bali, los gobiernos acordaron que en junio se celebraría una reunión final que decidiría si procedía establecer una Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas.
 
Muchos de ustedes saben en qué se basa este debate, que se está celebrando desde hace al menos dos años. Yo, por mi parte, estoy persuadido de la urgencia que reviste colmar las lagunas en los datos y crear vínculos más rápidos entre los descubrimientos científicos y la sensibilización y actuación a nivel político.
 
Otro resultado positivo de 2010 podría ser la aprobación del establecimiento de una IPBES.
 
Señoras y señores,
 
Tienen ante ustedes en Doha una serie de nuevas propuestas de inclusión en los Apéndices de la CITES, algunas de las cuales, como la concerniente al atún rojo, están atrayendo la atención mundial.
 
La adopción prudente de decisiones puede contribuir a la Economía Verde mediante la mejora de la ordenación sostenible de los recursos naturales y la obtención de los activos económicamente importantes para las generaciones actuales, pero también para las futuras.
 
Ya hemos visto indicios de un cambio de orientación en este sentido, un cambio de orientación que continúa aquí en Doha.
 
Aunque las especies carismáticas forman parte de nuestros debates, cada vez se hace más hincapié en especies de importancia económica mundial, como las que son objeto de las pesquerías y el comercio de madera.
 
Esto constituye una reflexión sobre las preocupaciones de los científicos y los gobiernos por lo que respecta a esas especies, pero también una reflexión sobre la confianza que los gobiernos depositan en este instrumento de sostenibilidad.
 
Presupuesto 
Esta confianza tiene que reflejarse en el presupuesto de la CITES, que actualmente se ocupa de 34.000 especies y trabaja con unas 175 Partes, pese a lo cual su presupuesto anual sólo es de aproximadamente 5 millones de dólares.
 
Durante la crisis económica y financiera se han gastado miles de millones de dólares para salvar a una sola compañía de seguros.
 
La CITES es una póliza de seguro contra la actual pérdida anual estimada de hasta 5 billones de dólares en activos naturales y servicios basados en la naturaleza.
 
Tal vez aquí en Doha haya llegado el momento de aportar recursos financieros suficientes y previsibles que estén a la altura de sus ambiciones y de lo que requieren de este tratado.
 
Honorables delegados, señoras y señores,
 
La CITES está a punto de iniciar un nuevo capítulo de su historia con el nombramiento de un nuevo Secretario General de la Convención.
 
Permítanme que aproveche esta oportunidad para dirigirme al Secretario General saliente y expresarle mi agradecimiento por todo su arduo e incansable trabajo.
 
Gracias, Willem, en nombre del PNUMA y en nombre de toda la comunidad de la diversidad biológica, por lo mucho que has conseguido; te deseamos suerte y todo lo mejor en tus futuras actividades.
 
Para la contratación del nuevo Secretario General de la Secretaría de la CITES en mayo de 2010, el PNUMA trabajó en estrecha colaboración con el Presidente del Comité Permanente de la CITES. La vacante se publicó a mediados de octubre del año pasado, con el 13 de diciembre de 2009 como fecha límite para la presentación de candidaturas.
 
Tal vez les interese saber que la convocatoria atrajo cerca de 190 solicitudes internas y externas. El PNUMA y el Presidente del Comité Permanente de la CITES trabajaron en estrecha colaboración a lo largo del proceso de selección y celebración de entrevistas.
 
Finalmente se recomendó que se entrevistara directamente a cuatro candidatos en la sede del PNUMA. Lo hizo un grupo compuesto por el Director Ejecutivo Adjunto del PNUMA, el Presidente del Comité Permanente de la CITES, un Director del PNUMA y un miembro externo.
 
Basándose en las recomendaciones del grupo que realizó la entrevista, el Director Ejecutivo del PNUMA presentó sus recomendaciones, que reflejaban plenamente las conclusiones del grupo, al Secretario General de las Naciones Unidas, con arreglo a lo dispuesto para la contratación de funcionarios de categoría D2 en la Secretaría de las Naciones Unidas.
 
Igualmente en consonancia con los requisitos establecidos, las recomendaciones del Director Ejecutivo del PNUMA fueron examinadas en la Sede de las Naciones Unidas por un grupo de funcionarios superiores con miras a velar por la integridad del proceso y el cumplimiento de los procedimientos de selección de las Naciones Unidas.
  
La CITES ha sido y sigue siendo un pionero: a ese respecto se ha situado a menudo en la frontera.
 
Sin embargo, señoras y señores, el resto del mundo se está aproximando muy deprisa.
 
Se está articulando una Economía Verde a los niveles más altos del debate político, desde el G8 y la OCDE hasta el sistema de las Naciones Unidas en su conjunto.
 
Tal vez haya llegado el momento de que la experiencia de la CITES y las nuevas estrategias y acciones que se despliegan en múltiples frentes en búsqueda de un mundo más eficiente en la utilización de los recursos se combinen estableciendo una alianza más firme.
 
Una alianza más firme para transformar las estadísticas que siguen reflejando una gestión no sostenible de los recursos biológicos en estadísticas que integren la sostenibilidad en el corazón mismo de las economías, tanto desarrolladas como en desarrollo.
 
Muchas gracias.